Imagina que, justo cuando más se necesita, los países europeos empiezan a invertir menos en algo tan vital como la salud sexual y reproductiva de mujeres y niñas en el mundo. Eso es exactamente lo que revela el nuevo informe Tracking What Counts del consorcio Countdown 2030 Europe (del que forma parte Aidos). Por primera vez en nueve años, los gobiernos y la Unión Europea están reduciendo sus aportes, mientras las necesidades globales crecen sin parar.
El impacto real en vidas humanas Estos fondos salvan vidas: en 2024 solo, las contribuciones europeas evitaron más de 6 millones de abortos inseguros y salvaron casi 11.000 vidas de mujeres y niñas. Pero ahora, con menos dinero, ese progreso se frena. ¿El problema? No falta el dinero en general, sino prioridades políticas que lo desvían.
Las cifras que no mienten: un bajón histórico
En 2024, los fondos para salud sexual y reproductiva y planificación familiar cayeron un 8% a 1.479 millones de euros (comparado con 2023).
Para la agenda más amplia de salud y derechos sexuales y reproductivos, el recorte fue del 17%, quedando en 2.623 millones de euros.
Estos montos son solo una gota en el océano de la Cooperación Internacional al Desarrollo del sector público europeo (entre 0,3% y 5,8% según el donante), y se espera que el reporte de 2025 siga mostrando reducción, con una contracción general del 18%, según la OCDE.
Noticias positivas: Italia y el UNFPA resisten No todo es malo. Italia aumentó un 18% sus fondos para salud sexual y reproductiva y planificación familiar (a 21 millones de euros), aunque los de derechos sexuales y reproductivos bajaron un leve 4% (55 millones). Prefiere ayudas directas y en emergencias, como otros donadores.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) también se mantiene: recibió 671 millones para planificación familiar y 710 millones para derechos sexuales y reproductivos, con un aumento del 13% en suministros clave. Aunque los canales multilaterales en general bajaron (9-20%), UNFPA se mantiene estable.
Europa adopta políticas de apoyo (18 nuevas en el período), con foco en África, pero las palabras no bastan sin dinero detrás.
Impacto en América Latina: una región vulnerable Aunque el informe se centra en donantes europeos, los recortes pegarán duro en América Latina, donde UNFPA usa esos fondos para llegar a millones. En 2024, ayudaron a 195.000 personas con servicios reproductivos, 175.000 mujeres en cuidados críticos y 32.000 partos seguros, combatiendo desigualdades y violencia de género. Con menos plata europea (que fluye vía UNFPA), se frena el avance en cobertura universal de salud y fin a muertes maternas, clave para metas 2030. Países como Colombia, con altos índices de necesidad insatisfecha, sentirán el golpe en emergencias y zonas rurales.
¿Y los objetivos globales? Lejanos como un sueño A este paso, tardaríamos siglos en lograr metas clave para 2030: eliminar la necesidad insatisfecha de planificación familiar, acabar con muertes maternas evitables y detener la violencia de género y prácticas dañinas.
¿Qué hacer? Una llamada urgente Countdown 2030 Europe pide a los gobiernos: restauren e incrementen los fondos, hagan de la salud y derechos sexuales y reproductivos una prioridad innegociable, y vean la cooperación al desarrollo como acto de justicia global.